Todos nuestros productos tienen marcado CE
5 months ago |
Posted in: Viajar

Earle Motors y su aventura en Alaska

Earle Motors y su aventura en Alaska
El diseñador de medios de transporte profesionales, Alex Earle, es un especialista en la creación de vehículos para un fin concreto. Cuando no diseña coches para los mayores fabricantes europeos, está diseñando y fabricando preciosas motos a medida para una aventura determinada.
Vamos a conocer al protagonista

Estuvimos un rato con él después de un reciente viaje a través de Alaska, durante el cual probó nuestra chaqueta Trench GTX, nuestros pantalones Globe GTX, los guantes Kodiak GTX y las botas Discovery H2O, pilotando su última creación para la aventura, la motocicleta Alaskan.

REV’IT!: Alex, háblanos de tu bagaje en el mundo del diseño. ¿Dónde aprendiste ese estilo tuyo? ¿Cuáles fueron tus primeras influencias creativas?

Alex Earle: Ha sido un largo camino para mí en ese sentido. Hace tiempo fui un arquitecto de paisajes, pero mis estudios propiamente dichos de diseño industrial empezaron en el Art Center College of Design en Pasadena, California. Es ahí donde conocí a los supertalentosos creativos de Porsche Tony Lapine, Grant Larson y Stefan Stark. Como la mayoría de mis colegas, crecí montando modelos a escala de la marca Tamiya y con la obsesión por cada centímetro de los diseños de vehículos de la saga Star Wars. No fue hasta mi entrada en el Art Center que me di cuenta de que podía vivir de mis “obsesiones de cerebrito”.

¿Qué artistas o diseñadores podrías citar entre los que te inspiran?

AE: Mi diseñador preferido es Burt Rutan. Es un ingeniero aeronáutico responsable de docenas de armazones de máquinas voladoras y, especialmente, el SpaceShipOne. Su comprensión de los compuestos desembocó en un revolucionario lenguaje de diseño, y lo que siento viendo sus creaciones es pureza, de ninguna manera tonterías estéticas, solo originalidad. También me gustan Jack Northrop, Ola Stenegard y Daniel Simon.  

Tus “Ducati Trackers” obtienen claramente influencia de la competición. ¿Tú compites? ¿El aspecto deportivo bebe del diseño creativo, o el ángulo competitivo viene después del diseño y la definición del concepto de la moto?

Inicialmente, la Tracker se concibió puramente como una moto de calle con una altura de sillín mayor, para mi uso personal. Siempre dibujo con la pureza de la propuesta, proporciones y autenticidad de las motos de competición de dirt track en mente, como la Harley-Davidson XR-750. En la vida diaria usaba una Ducati Monster 900. A mi me parecía obvio construir una moto de flat track con rueda de 19 pulgadas para un motor Ducati L-twin. La implementación del diseño monocasco fue el resultado de mis conocimientos en el diseño de automóviles. Estoy acostumbrado a diseñar superficies y volúmenes, más que el típico enfoque basado en componentes que luego se aplican a las motocicletas.

Creo que eso es lo que más impactó en la gente. Mucha gente me pregunta si me influyó la Triumph Vetter. ¡Pero si no conocía esa moto antes de fabricar la Tracker! De hecho mi influencia fue el nuevo Volkswagen Beetle que salió al mercado al mismo tiempo que preparaba mi diseño. La influencia fue el desarrollo seguido de la superficie, como un biselado continuo y limpio. Y no fue hasta varios años después que se creó la categoría Hooligan flat track y empezó a crecer en popularidad, y entonces pude descubrir algunas aplicaciones para la competición.

Háblanos de la Alaskan… ¿De dónde sale el concepto?

En 2014, estaba al mando del concepto original de la Ducati Desert Sled. Era una moto muy influenciada por aquel ambiente de los primeros años de la competición en los desiertos de California, y estaba muy orgulloso de la moto. Cuando se produjo en serie, me compré una y quise aportarle un toque aún más personal. Crecí con motos y mochila en la región de la Intermountain West, y quería una moto que pudiera aguantarme en ese tipo de ambiente. Las mejoras que Ducati había conseguido en suspensiones y chasis me permitieron focalizar el trabajo en la autonomía, la protección, la comodidad y, sobre todo, las ruedas. Alaska sería el terreno para probarla.

Así pues, ¿cuál fue el proceso creativo de la Alaskan? ¿Tenías algún desafío en particular pensado?

Normalmente, hago varios bocetos antes de producir el modelo a escala para escanearlo. De ahí creo moldes. Con la Alaskan volví a lo más tradicional y modelé yo mismo a mano el depósito, el asiento y el colín. Había mucha espuma y relleno de carrocería en la moto, ¡y lo modelé con papel de lija, mis manos desnudas, mi sudor y mi sangre! Cuando el concepto estuvo totalmente formado, cualquier decisión de diseño estaba clara.

En ese punto, es más que un ejercicio de ergonomía, lo cual es genial porque podía añadir o retirar volumen y luego subirme a la moto para comprobar cómo me sentía. Es muy gratificante. El mayor desafío es saber cuándo hay que dejar de lijar o cortar. Con más tiempo y medios, seguramente podría haber seguido insistiendo.

Descríbenos el momento de mostrar la moto al público. ¿Cómo reaccionaron?

Es siempre un alivio desvelar estos proyectos. Normalmente no me pongo muy nervioso, porque sé que no podría haberlo hecho mejor. Bueno, es una avalancha de logros profesionales. Y fue divertido porque la primera vez que la mostré fue también la primera en la que yo la veía completa. Normalmente, tengo un camión esperando para cargar la moto y yo siempre sigo puliendo detalles hasta el último momento. Muchas de las personas que se te acercan te elogian, ¡y me encanta porque la ignorancia es sinónimo de felicidad! En serio, he tenido respuestas muy positivas, con muchas peticiones de compra de componentes o motos enteras. Muchas personas comentan que verdaderamente es como si fuera un producto original, y creo que ese es el mayor elogio. Estoy bastante orgulloso.

¿Y cómo fue la experiencia de pilotar la moto por Alaska?

Pilotar la Alaskan en Alaska fue una experiencia verdaderamente fantástica. Después de todo el esfuerzo, inversión, noches sin dormir, el trajín de llevar arriba y abajo componentes por toda la costa y esa obsesión enfermiza por los detalles, mayores o menores, la moto superó mis expectativas de manejo. Tuve algunos problemillas técnicos, pero mis únicos temores fueron relativos al tiempo, a lo profundos que son los pasos de río por esas latitudes, y a no quedarme sin cerveza. Y es ahí cuando el equipamiento de REV'IT! demostró verdaderamente su valía. La impermeabilidad y ventilación del GORE-TEX® fueron tan efectivas que en ningún momento sentí ni una pequeña incomodidad. Nos cayeron algunas buenas tormentas encima y luego inmediatamente tramos polvorientos con temperaturas de más de 20º, seguidos por pistas embarradas, para finalizar en campos de nieve helada. Aprecio especialmente la simplicidad y, al mismo tiempo, la importante carga tecnológica de mi chaqueta Trench GTX y mis pantalones Globe GTX. Me encantan sus funcionalidades y limpieza estética atemporal. Estos diseños tan bien acabados y sus funcionalidades técnicas en todo momento me protegieron, y me mantuvieron seco y cómodo. Todo el paquete fue comodísimo y puedo decir que prácticamente “viví” con ello, incluyendo las botas Discovery y los guantes Kodiak GTX.

Tuve algunos problemillas técnicos, pero mis únicos temores fueron relativos al tiempo, a lo profundos que son los pasos de río por esas latitudes, y a no quedarme sin cerveza. Y es ahí cuando el equipamiento de REV'IT! demostró verdaderamente su valía.
¿Cuál es la próxima aventura de Earle Motors?

Con la Alaskan segura en casita después de lagos helados y lluvias gélidas, me centré en realizar las reparaciones necesarias. La estoy reformulando en aras de un nuevo diseño para terreno árido y caluroso, que espero mostrar pronto. Seguiré desarrollándola como una máquina de aventura para el Valle de la Muerte y la sierra. También estoy desarrollando una versión algo más “desnuda” que podría competir en la Baja Mexican 1000. La aventura en Alaska queda para la posteridad, la moto ha demostrado su temple. ¡Ahora empieza un nuevo desafío!