Todos nuestros productos tienen marcado CE
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Te explicamos qué es la certificación CE

Qué significa y por qué debe importarte. Te vamos a dar primero una visión general de la normativa sobre PPE (siglas en inglés de los Equipos de Protección Individual) y de la Certificación CE, y qué significa para ti, como consumidor/a.

La normativa sobre PPE

Desde abril de 2018, todas las prendas para moto entran en el ámbito de aplicación de la normativa PPE (usaremos en adelante las siglas del castellano EPI). Lo que básicamente significa que si se vende como indumentaria para motoristas, entonces se considera equipo de protección individual y debe ser testado por un organismo notificado oficial bajo un estricto conjunto de normas para cumplir con la normativa de EPI.

En este artículo, te contaremos los aspectos básicos de la certificación CE y lo que significa para ti como consumidor/a. Así sabrás dónde mirar cuando te estés comprando equipamiento para moto, sea en una tienda física o por internet.

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Vamos a lo básico qué significa “CE”

Seguro que ya has visto otras veces el marcado “CE” en artículos que hayas comprado en el pasado en cualquier tienda; juguetes, electrónica, menaje de cocina, lo que sea. Las siglas CE significan “Conformité Européenne” (la traducción literal al castellano es Conformidad Europea). 

Una etiqueta o marcado CE en un producto es una declaración de cumplimiento de las legislaciones pertinentes o aplicables de salud, seguridad y protección del medio ambiente para productos vendidos dentro del Espacio Económico Europeo (EEE). El marcado CE también puede encontrarse en productos que se vendan fuera del EEE, que han sido fabricados en –o creados para ser vendidos en– el EEE.

Hablemos de seguridad

Seamos francos, ¡la seguridad no es un tema atractivo! Cuando las personas arrojan números y letras en relación con los requisitos de certificación, hay una tendencia a dejar que la mente divague a lugares más emocionantes. Lo entendemos.

Pero aunque no sea atractivo tocar el tema, necesitamos hablar de ello. Más importante aún: queremos hacerte saber que estamos trabajando lo indecible para asegurarnos el cumplimiento de los requisitos más estrictos. 

¿Qué relación tienen las normas CE y los EPI?

Muchísima. La ropa para moto (específicamene chaquetas y pantalones, pero también guantes, botas y protectores contra impactos) se agrupa en lo que se ha llamado Equipo de Protección Individual (EPI). Y al igual que tus utensilios de cocina o electrónica de consumo, los EPI se rigen por su propio juego de reglas y normas, según estos productos se usen y cómo se clasifiquen y a qué grupo/subgrupo pertenezcan. Aquí es donde la cosa se complica. El conjunto de normas que “gobiernan” los EPI –especialmente ropa para moto– para uso recreativo se corresponde con la norma EN 17092, que ahora ya cuenta como una normativa europea armonizada. 

Normativa armonizada significa que se la reconoce en toda la Unión Europea como una herramienta ampliamente aceptada para la certificación de prendas EPI para moto. Volveremos sobre esto más tarde. Dicho esto, renunciaremos a cualquier responsabilidad y diremos que lo que pretendemos simplemente es dar una visión general de un tema increíblemente complejo, con una fuerte carga política y económica. Nuestro propósito es que los usuarios y usuarias entiendan que aunque el sistema pueda ser imperfecto, la certificación/marcado CE significa algo. Significa que las prendas han sido testeadas para cumplir al menos con los requisitos mínimos de seguridad, por lo que realmente sabe cuál es el uso previsto. Y eso es Equipo de Protección Individual en forma de ropa de moto.

El nacimiento de la norma EN 13595

Todo lo que se considere Equipo de Protección Individual (EPI) debe cumplir siempre con a la Directiva EPI 89/686/EEC, que se introdujo el 21 de diciembre de 1989, y que se implementó completamente el 30 de junio de 1994. Esta “vieja” Directiva EPI planteaba todas las condiciones que los EPI debían cumplir. Pero esos requerimientos eran vagos y estaban abiertos a la interpretación, y sujetos a “la imaginación” de los fabricantes y organismos de pruebas acreditados.

Aquí hay una de las muchas “curvas cerradas” en este asunto. No es lo mismo la directiva EPI que la regulación EPI. Para conseguir la certificación CE, los EPI deberían ser testados/sometidos según un concreto juego de normas relacionadas con su uso específico. Un conjunto de estándares dentro de un grupo de normas y regulaciones, por así decirlo. Y aquí entra la Directiva EN 13595. Para unificar criterios entre todos los Estados europeos se creó la Directiva EN 13595, que proporcionó las herramientas para realizar los test de equipamiento para motoristas, aunque fue ampliamente ignorada por la industria del sector, pues solo se refería al uso profesional.

La EN 13595 describe en 4 apartados cómo se alcanza la certificación: 1) requerimientos generales, 2) métodos de test para determinar la resistencia a la abrasión por impacto, 3) el método de test para determinar la resistencia al estallido, y 4) el método para determinar la resistencia al corte por impacto aplicado a la ropa de moto para uso profesional.

Los tipos de usuarios profesionales pueden ser quien reparta cartas, paquetes u otros tipos de transporte de objetos pequeños; el transporte de pasajeros en moto; los servicios de emergencia; o los servicios de grúa o apoyo en averías. Si debes llevar una moto por tu trabajo, tu equipamiento debe cumplir con la EN 13595 para que pueda ser certificado CE. Y como la mayoría de la ropa para moto estaba destinada –como muchos argumentaron– al uso recreativo, en general la industria ignoró esta directiva.

¡Hora de cambiar las reglas del juego!

Desde el momento en el que la industria ignoró/pasó por alto la Directiva profesional EN 13595, también se hizo la vista gorda con la Directiva EPI. No había ni garantía ni ciencia que respaldara cualquier reclamación sobre unos mínimos requerimientos de seguridad de un equipamiento que hubieras comprado en cualquier distribuidor de ropa de moto para tu uso personal/recreativo. Porque, admitámoslo, si no tienes unas normas de referencia para hacer pruebas, ¿qué haces? Muy, pero que muy pocas prendas del segmento recreativo, hasta hace pocos años, se habían certificado CE mediante la Directiva EN 13595. 

Eso condujo a las personas a comprar prendas que percibían que serían seguras, a simple vista o tocándolas. Pero realmente, cuando las sometías a pruebas, podían fallar miserablemente. Y establecer un conjunto de normas para probar prendas de moto como EPI no es algo que se pueda crear de la noche a la mañana. Es un proceso increíblemente largo que tiene muchas variables. Eso incluye a legisladores, funcionarios, profesionales de la industria, representantes de laboratorios de pruebas, y muchas más personas implicadas. Incluso llegar a algún tipo de compilación de estándares, con percepciones diferentes de grupos de presión u otras organizaciones, comporta muchas noches sin dormir y la capacidad de aguante de los que están en el corazón de la industria.

Y llega la EN 17092

Después de años de discusiones, el WG9 (que significa Grupo de Trabajo 9; un colectivo de entre 30 y 40 representantes europeos incluyendo partes interesadas, fabricantes de ropa, o por ejemplo, organismos de pruebas especializados en procesos técnicos específicos), llegó a un acuerdo para un conjunto de normas provisionales que reflejaban –con la mayor precisión posible– la forma de alcanzar la certificación CE para el uso recreativo en ropa para motoristas. Nace la EN 17092.

El mayor impulso para la entrada en vigor de la EN 17092 es lo mencionado anteriormente: asegurarnos de que los usuarios/as compran verdaderamente ropa protectora, sin necesidad de ningún conocimiento previo de materiales, construcciones o métodos de pruebas. Solo porque algo parezca robusto no significa que en una situación de emergencia dé la talla. Y no solo porque parezca resistente, debe ser adecuado para las velocidades que se alcanzan en motocicleta. La aplicación de la Directiva EN 17092 significa que la ropa que parece que sea protectora para la moto, ¡realmente es equipamiento protector para moto! 

Las diferencia entre la EN 17092 y la EN 13595 es que la primera se aplica al EPI para uso recreativo en moto; y se agrupa normalmente bajo los usos deportivo, de aventura o urbano. Es un estándar diferente para un propósito más amplio. Sin desviarse demasiado del tema, ahora sí que tiene en consideración los diferentes tipos de usuarios/as que los van a utilizar. 

Los/as usuarios/as de entornos urbanos raramente van a ponerse un traje integral de piel para desplazarse a sus quehaceres diarios, aunque pueda ser una elección “más segura”. Tampoco los/as usuarios/as del segmento aventura. Vamos, que se trata de garantizar que la prioridad máxima sea la seguridad, para tener en consideración también el confort, la transpiración, la impermeabilidad, la flexibilidad y más: en definitiva, ofrecer el mejor traje protector según el estilo de conducción.

¿Por qué pruebas de elementos específicos?

En la directiva EN 17092, tal como se indica igualmente en la EN 13595, se exponen los requerimientos específicos para la certificación CE. La norma explica qué test se deben llevar a cabo y cómo, pero no necesariamente explica por qué se prueban esos elementos en concreto. Vamos a explicar algunos de ellos. 

Determinación de la resistencia a las abrasiones por impacto – Una de las grandes diferencias entre la norma profesional y la recreativa –aunque en ambos casos son requerimientos– es la forma en la que se prueba la resistencia a las abrasiones por impacto. Determina si un tejido puede aguantar/resistir una abrasión por impacto derivada de un resbalón. Un orificio de más de 5 mm cuando se prueba con la máquina AART (Evaluador Avanzado de Resistencia a las Abrasiones, según traducción al castellano de las siglas en inglés) equivale a un suspenso. En esta prueba, la capa exterior del tejido es la que recibe el impacto. No tu piel. La calificación de un material será el resultado más bajo determinado.

Resistencia de las costuras – La resistencia de las costuras se comprueba en las que son estructuralmente más fuertes. Por ejemplo, la manga atada al cuerpo de una chaqueta. Mide la fuerza necesaria para rasgar la costura. Queremos asegurarnos de que si te caes en moto y luego resbalas, las costuras de puntos vitales de conexión no cedan. 

Resistencia al desgarro – Aquí se separa un pedazo precortado y se le aplica la fuerza necesaria para desgarrarlo aún más. Si rasgas el tejido con un objeto afilado, queremos asegurarnos de que sea muy dificultoso rasgarlo aún más.

Estabilidad dimensional – ¿Cómo? ¡Exacto! En esta prueba, se lava una prenda cinco veces. No en una lavadora doméstica, sino en una especial para pruebas con tejidos, donde se pueda medir la velocidad del agua, el volumen, la temperatura, el centrifugado, etc, todos los parámetros concretos. El propósito es asegurarse de que la prenda no encoja con el tiempo o con muchos lavados, para que mantenga su encaje perfecto y para comprobar que los protectores de la prenda siguen en su lugar. Si se encoge más de un 5%, no pasa la prueba.

Inocuidad – Este es otro ejemplo. El volumen de químicos usados en la prenda –los tintes por ejemplo– deben ser seguros, especialmente cuando entran en contacto con la piel. Nosotros testamos el pH para comprobar que no daña ni irrita la piel. Adicionalmente, nosotros testamos cualquier substancia que se sabe que puede poner en peligro la salud del usuario/a o el medio ambiente.

Hemos trabajado duro para que nuestras prendas no solo consigan la certificación/marcado CE, sino que cumplan con estándares superiores. Es la forma de tener aún más confianza cuando te mueves por calles/caminos/carreteras.

Volvamos al 21 de abril de 2018

Todo el mundo aceptaba que desde esa fecha, para poder cumplir con la normativa de EPI, las empresas contaban con un año para actualizar sus colecciones de ropa de moto según los nuevos estándares. En resumen, se trataba de la petición generalizada de una norma que ni siquiera estaba “grabada a fuego” (en aquel momento).

En REV’IT!, nunca rehuímos tareas difíciles. Sobre todo cuando está en juego tu seguridad. Hemos trabajado mucho para que nuestros productos no solo cumplan con la categoría de certificación CE (EN 17092 partes 1 a 6), sino con una categoría por encima. Es el nivel que te proporciona confianza adicional cuando te mueves con tu moto por el terreno que sea.

Normas de certificación CE para otro tipo de prendas

Aunque el enfoque de este artículo se centra en la ropa para moto, queremos destacar que las botas se ajustan a las normas de la Directiva EN 13634:2017; los guantes a la EN 13594:2015; los protectores para codos, rodillas, caderas y hombros a la EN 1621-1:2012; las espalderas a la EN 1621-2:2014, y los protectores de pecho a la N 1621-3:2018. Por su parte, la Directiva EN 1621-4:2013 cubre los airbag que se activan con cordón, mientras que la EN 14021:2013 trata del escudo protector específico para la práctica del motocross.

Los protectores contra impactos no son ropa, por eso deben someterse a sus propias normas. Lo mismo que guantes y botas, aunque en general los consideramos “ropa”. Por eso es fundamental certificar cada cosa según los estándares apropiados, y dependiendo del uso previsto como EPI.

Cómo armonizar

Para que una norma se armonice, debe publicarse en el Diario Oficial de la Comisión Europea. Así será una herramienta generalmente aceptada, y garantizará que la ropa de moto que se venda en el territorio se ajuste uniformemente a la normativa, independientemente de la región/país/ciudad en la que vivas (en Europa ¡y fuera de ella!). La certificación CE tiene una validez de 5 años desde que se consigue para un producto.

División por zonas y clasificación

La división por zonas del cuerpo es uno de los factores más importantes para asegurar eficazmente tu protección. El diagrama muestra cuáles son las zonas de alta probabilidad de impactos y las que no en caso de caída o accidente.

Clases de Certificados A, B y C

En ropa para motoristas, tenemos varias categorías de clasificación:

 

  • Clases AAA/AA/A: productos que protegen a la vez contra los impactos y las abrasiones.
  • Los productos de la Clase B ofrecen solamente protección contra las abrasiones.
  • Las clases C Over(CO) y C Under(CU) se ocupan solo de uno o más protectores antimpactos, y por tanto solo ofrecen protección en las áreas cubiertas por dichos protectores.


Vamos a profundizar en los contenidos de cada clase.

Prendas Clase AAA (EN 17092-2:2020)

Las prendas Clase AAA son las que ofrecen el más alto nivel de protección contra abrasiones e impactos, y usan materiales y construcciones que deben responder de forma más exigente que las prendas clasificadas según las clases AA y A. Las prendas Clase AAA pueden incluir límites térmicos, de peso y ergonómicos para determinadas actividades en moto. Los ejemplos más comunes son los trajes de piel integrales o los combinados de dos piezas.

Todas las zonas marcadas en la imagen correspondiente superan con éxito las pruebas necesarias.

Prendas Clase AA (EN 17092-3:2020)

Las prendas Clase AA ofrecen protecciones contra impactos y abrasiones, y usan materiales y construcciones que deben responder de forma más exigente que las prendas clasificadas según la Clase A, y en menor medida respecto de las prendas certificadas como Clase AAA. Las prendas para motoristas Clase AA generalmente ofrecen protección frente a los riesgos generados por la mayoría de actividades en moto, y pueden incluir menores límites ergonómicos y de peso que las prendas de la Clase AAA.

Todas las zonas marcadas en la imagen correspondiente superan con éxito las pruebas necesarias.

Prendas Clase A (EN 17092-4:2020)

Las prendas Clase A ofrecen el mínimo grado de protección contra impactos y abrasiones, usando materiales y construcciones que deben responder de forma menos exigente respecto de la ropa clasificada AAA o AA. Las prendas Clase A son las que teóricamente tienen las menores penalizaciones de peso y ergonomía. Ejemplos de ello son las prendas diseñadas para llevar en climas templados o las que se diseñan para llevar solas o encima de otras.

Todas las zonas marcadas en la imagen correspondiente superan con éxito las pruebas necesarias.

Prendas Clase B (EN 17092-5:2020)

Este tipo de certificación es específico para prendas diseñadas para proporcionar equivalente protección contra abrasiones e impactos que las prendas de la Clase A, pero sin incluir los protectores antimpactos. La ropa Clase B NO ofrece protección contra impactos y se recomienda que se use con al menos protectores de codo y hombro EN 1621-1, en caso de una chaqueta, y de protectores de rodilla contra impactos EN 1621-1, en caso de pantalones, para ofrecer una mínima completa protección. Hay que tener en cuenta que, para conseguir la máxima protección en prendas Clase B (por ejemplo, el jersey Sierra de la colección REV’IT! DIRT Series), hay que combinarlo con un artículo de Clase CO o Clase CU (chaqueta protectora Proteus). Esa es la forma en la que el usuario consigue tanto resistencia a las abrasiones como protección contra impactos. No recomendamos llevar prendas Clase B sin protección contra impactos.

La división en zonas para las prendas CO o de Clase B es la misma que para las prendas Clase A.

Prendas Clase C (EN 17092-6:2020)

Esta clase está reservada a piezas de protección contra impactos especiales, sin carcasa, diseñadas para mantener una o más protecciones en su sitio, ya sea como ropa interior [Undergarment(U)] o exterior [Overgarment(O)]; de aquí la designación CO y CU. Las prendas Clase C se diseñan para proporcionar protección contra los impactos en áreas solo cubiertas por protector/es, y no ofrecen una protección mínima contra las abrasiones, y pueden no ofrecer una protección mínima contra impactos. Las piezas de Clase C están pensadas para ofrecer solamente protección suplementaria contra los impactos. Se considera que los artículos de Clase C se deben usar en combinación con prendas AAA, AA, o B para complementar la protección.

Las prendas CU no tienen zonas definidas, pues solo ofrecen protección antimpactos a través de los protectores que lleva el producto.

Podemos hacer pruebas pero no podemos certificar

En el laboratorio que tenemos en nuestras instalaciones, tenemos la capacidad de someter materiales y tejidos a pruebas rigurosas (las mismas que se usan en el proceso de la Certificación CE), que luego podríamos implementar en nuestras colecciones; una ventaja que otros fabricantes no tienen necesariamente. Pero nosotros no podemos autocertificar según la normativa de EPI. Nosotros investigamos y hacemos pruebas, podemos ver cómo rinden ciertos tejidos, y basándonos en estos datos compilamos un archivo de tejidos y construcciones. Los que pasan o superan nuestros tests –basándonos en los criterios CE y en nuestro propio estándar REV’IT!– pueden acabar formando parte de tus próximos pantalones y/o chaqueta preferidos.

Para que una prenda obtenga el marcado CE debe someterse a pruebas en un organismo notificado, la tercera parte involucrada. Como empresa, nosotros aportamos detallada información del producto (lo llamamos “documentación técnica”, e incluye los materiales usados, dibujos, construcciones, etc), y el organismo certificador usará estos documentos para comprobar que no hay ningún tipo de falsificación y que todo ello se corresponde con la prenda en cuestión. El organismo notificado luego ejecutará las pruebas requeridas en la (s) prenda (s) y confirmará el cumplimiento o no. Una prenda pasa o falla en una determinada clasificación.

Reconocer prendas con marcado CE por sus etiquetas

No todo el mundo juega limpio, por eso es importante entender la siguiente información, para saber si una prenda, bota, protector o par de guantes cuentan con el distintivo que acredita que cumplen con la norma CE. Entre los requisitos de la certificación CE está el del etiquetado específico, de ahí que sea relativamente fácil distinguir las etiquetas falsas de las auténticas.

Certificación CE

Vamos a comprobar que una prenda tiene el marcado CE

Cada prenda/protector/guantes/botas/zapatillas de una tienda (hablamos de productos puestos en el mercado después de abril de 2018), que cuente con la certificación CE, tendrá siempre un manual de usuario que explique en qué clase ha sido certificado. Tendrá también marcados o etiquetas indicando qué clase de protección proporciona y la norma por la que se han regido las pruebas a que ha/n sido sometido/s. También debe adjuntar instrucciones de lavado y cuidado, entre otras.

Además, en el manual de usuario deberás encontrar una dirección web especial, en la que puedas reclamar la denominada DoC del producto (Declaración de Conformidad, según la traducción de las siglas en inglés). Que recibirías en tu correo electrónico posteriormente. Si el producto que buscas no está certificado, no hay DoC. ¿Fácil, no? Comprueba si tu ropa de moto cuenta con la certificación CE.

¿Es obligatorio usar ropa con marcado CE?

Hay mucha literatura diseminada que dice que los usuarios/as deben usar ropa de moto con certificado CE cuando conducen/pilotan. Pero es falso. Según el país o región en la que vivas, hay unas normas mínimas legales de cómo equiparse (normalmente un casco, un par de botas y guantes, o incluso ni eso), y lo demás es cosa tuya. Esto, sin embargo, puede cambiar en un futuro próximo.

 

La armonización de la norma EN 17092, significa que la ropa que se vende en las tiendas con el propósito de ser utilizada en la motocicleta cumple con requisitos específicos. Porque, como ya hemos dicho, la ropa que parece que se ha fabricado para usarse en una moto debe de hecho evidenciar su rendimiento en el peor escenario.

 

Lo que elijas usar mientras conduces es (todavía) tu elección. Nadie te obliga a usar prendas con certificación CE. Ten en cuenta también que la ropa desarrollada antes de 2018 no tenía que cumplir con las normas, por lo que aún encontrará muchas prendas en tu tienda favorita que no tienen las etiquetas adecuadas en el interior. Eso no quiere decir necesariamente que la ropa no sea segura; significa que nunca ha sido sometida al proceso de la certificación. Según nuestra experiencia, y por tu máximo interés, recomendamos encarecidamente que uses para ir en moto la máxima protección posible. Te lo debes a ti mismo/a y se lo debes a tus seres queridos.

La prueba real

Es importante recordar que existe la idea errónea de que la ropa para moto saldrá ilesa de un accidente. Que permanecerá intacta a pesar de una caída a cierta velocidad sobre una superficie abrasiva / no abrasiva, incluso si cumple con los estrictos estándares con los que fue testeado. No siempre es así. La ropa de moto- incluyendo chaquetas, pantalones, guantes y botas - está ahí como una segunda piel; un escudo por así decirlo. Sirven para mitigar / minimizar el daño a tu cuerpo. Es decir, estarán allí para recibir el impacto para que su piel y su cuerpo puedan permanecer intactos.

 

Al recibir un impacto, es bien posible que haya daños en la capa externa. Nota: cada accidente y caída es diferente. Si bien tenemos una idea de cómo debe rendir un tejido, en la vida real las cosas pueden no cumplirse de la forma prevista. Piénsalo de esta manera: un coche se diseña para protegerte en un accidente, pero la energía del impacto debe salir por algún sitio. Y normalmente eso resulta en un daño cosmético o estructural; y el conductor y los pasajeros pueden salir airosos con heridas leves. Conducir es peligroso per se. Lo que promovemos es que cuentes con los máximos componentes de seguridad a tu alrededor. No por nosotros, sino por ti. Si alguna vez has visto el resultado de un accidente de un motorista que no iba convenientemente protegido, sabrás de qué hablamos.

La certificación CE es algo muy serio

En REV’IT!, nuestro objetivo no es solo proporcionarte –usuario/a– la ropa para moto más innovadora en diseño y técnica del mercado, sino asegurarnos de que vayas lo más protegido/a posible. Por eso nos tomamos los requerimientos CE tan seriamente. Y no solo eso. Nosotros aceptamos con entusiasmo el hecho de que estas nuevas reglas se aplican a todos los fabricantes de material de moto y evitarán que el mercado se llene con supuestos productos protectores que no han superado ningún test científico. Certificar una prenda basada en la norma EN 17092 es el arte de equilibrar la seguridad, la ingeniería, lo asequible, la protección contra el mal tiempo, la transpiración, y más. Es una norma bien ideada, creada por profesionales de la industria.

Todo lo que debes hacer es repasar cuidadosamente las etiquetas, los marcados, y el manual de instrucciones de tus prendas, botas, protectores contra impactos y guantes y asegurarte de su validez.

Nos enorgullece afirmar que todas nuestras colecciones de ropa de moto, botas, protectores de extremidades y guantes cumplen con los requisitos de la certificación CE.

¡Conduce con cuidado!