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hace 3 meses |
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Una Ruta Tórrida

Una Ruta Tórrida

Pilotando por la California Backcountry

Discovery Route (CABDR-Sur)

La zona sur de la conocida ruta California Backcountry Discovery cubre 820 millas (más de 1.300 kilómetros) de accidentadas pistas anchas y terreno que parece de otro mundo. Es una de las más desafiantes rutas “Backcountry Discovery Routes” (“BDR”) que se conocen. Las “BDR” proponen aventuras en moto por 9 estados norteamericanos. La miembro del equipo femenino de REV'IT!, Kris Fant, se puso el equipamiento ideal y se metió en harina, o en la tierra mejor dicho, para hacernos un reportaje completo de la California Backcountry Discovery Route (que llamamos CABDR por sus siglas en inglés).
La llamada del Oeste

El salvaje oeste, las vías de tren, la fiebre del oro, las misiones y la historia de los nativos inspira nuestra imaginación y nos atrae como una polilla a la luz del fuego del desierto de California. En los primeros meses de este año, dos colegas pioneros y yo misma preparamos nuestros caballos de tracción mecánica y nos dirigimos a la recientemente presentada California Backcountry Discovery Route, lo que nos llevó a realizar la aventura de nuestras vidas.

Me protegí de pies a cabeza con el traje Tornado 2 Ladies de REV’IT! Salté sobre mi amada DR 650 –Luna–, y comenzamos la ruta. Mi capa base Airborne LS Ladies de REV’IT! mantuvo mi cuerpo fresco cuando nos cubrieron las ardientes temperaturas del desierto. Preparada para afrontar las rutas todoterreno más duras que habré hecho nunca, dejamos atrás el refugio de asfalto de Yuma, en Arizona, cruzando el Canal Americano. Eso fue algunos kilómetros antes de llegar al Indian Pass Road, legendario por su nombre y por las 8 millas de profunda arena que se come a los pilotos y a los embragues. Seguimos a buen ritmo, por el río Colorado, un oasis verde en un mar de arena.

Una Para los Amantes de la Historia

Esta ruta es el sueño de un amante de la historia. Los Blythe Intaglios son una serie de geoglifos gigantes que se cree que tienen más de 1000 años, pero que no fueron descubiertos hasta 1931, cuando una avioneta los detectó desde el aire. Los arqueólogos siguen desconcertados por estas representaciones de humanos, animales y formas geométricas. Pero está claro su poder para dejar a los visitantes anonadados.

No te pierdas la vista, y si te ponen los desafíos de conducción, el Intaglios Loop es tu camino. El terreno parece un antiguo lecho de río, con arena profunda y grandes pedruscos. Es una buena forma de calentar antes de continuar con nuestra experiencia en el salvaje oeste. Si bien ya habíamos dejado atrás la tierra legendaria del Indian Pass Road, me encantó descubrir que, en este paseo por el desierto, había muchas secciones de arena profunda para poder practicar mis habilidades de pilotaje off-road.

Mojave y Minas

Entramos en el desierto de Mojave, pero casi no nos enteramos de que estábamos en él por los vastos campos de Joshua Trees (árboles de Josué o Yucca Brevifolia), asombrosamente hermosos. Estos árboles de hojas perennes en forma de espiga y de aspecto prehistórico no crecen en ningún otro lugar del mundo, y son un elemento característico de lo que definiríamos como paisaje de otro mundo. Se asientan entre rocas de montaña que tienen entre 80 y 100 millones de años de antigüedad. ¡Entre ellos te parece que nuestra historia del salvaje oeste sea cosa de ayer mismo! No hay que pensárselo y debes tomarte un descanso en esta reserva nacional. Las impresionantes torres y las formaciones inusuales son el escenario perfecto para fotografías de puestas de sol, tiendas de campaña y motocicletas. Y cuidemos la naturaleza, por favor, porque la supervivencia de los Joshua Trees está decreciendo por culpa del cambio climático y los vándalos.

En este punto del recorrido, nos encontramos con la primera de las minas, la mina a cielo abierto Colosseum. El perímetro superior de la mina se estrecha gradualmente a medida que desciende en espiral hacia el fondo, creando un embudo sobre el que se puede rodar hacia la base. El agua de lluvia que flota sobre esta base parece del todo refrescante, teniendo en cuenta lo que cuesta llegar al sitio, pero evitamos rellenar nuestras cantimploras porque nos advirtieron de que podía contener restos de arsénico. Nos alegró ver cómo una nube que nos pasó por encima nos dejó unas pocas gotas de lluvia y supuso un refrescante parón en mitad de otro de esos días calurosos.

Un Baño y un Merecido Descanso

Es probable que los pioneros en su día se encontraran con las aguas termales y las disfrutaran en origen, pero si pasas por ahí ahora, te puedes quedar en el Tecopa Hot Springs Resort. En este pintoresco hotel con camas muy cómodas y bañeras privadas rejuvenecimos después de un largo día de viaje, y planeamos nuestros siguientes pasos.

No puedes perderte tampoco el letrero del “Steak Stop Beer”. ¡Recomendaría seguirlo al pie de la letra! Cuidado porque el Tecopa tiene muchas actividades según la estación, y si vas a ir entre abril y octubre, hay que llamar antes para ver qué es lo que funciona y lo que no. También hay que sacar tiempo para visitar el China Ranch y probar su pan y sus batidos. ¡Son para chuparse los dedos!

El Desierto y los Cañones

En las aguas termales nos recuperamos perfectamente, y nuestro siguiente paso fue hacia el Valle de la Muerte. Íbamos claramente mejor preparados que los buscadores de oro en 1849, que cruzaron este terreno tan extremo y que lo bautizaron con este maldito nombre debido al sufrimiento y muerte que experimentaron. Muchos pueblos del Valle de la Muerte se construyeron fácilmente con tierra del lugar, pero desaparecieron por las inundaciones que enviaba la Madre Naturaleza. Las (dunas) Ibex Sand Dunes son profundas y parecen polvos de talco. Estas dunas son parte de la ruta, pero se acaban pronto, antes de que te des cuenta. El resto del Valle de la Muerte lo recuerdo plano y sofocante, y el paisaje casi no cambia de aspecto. Así es hasta que alcanzas el pueblo de Furnace Creek. Rellenamos el depósito de nuestras motos y disfrutamos de tacos de pan frito indio, un granizado y aire acondicionado. Esta parada la disfrutas de veras.

El Valle de la Muerte parece un desierto inacabable, pero no lo es, porque hay paradas como la del Titus Canyon, que es un paseo precioso y no te lo puedes perder. Son 42 kilómetros de pilotaje off-road, entre colores vibrantes y belleza que quita el aliento. Te preguntas cómo esa sección puede ser parte de este área tan desolada. Siguiendo el camino vas a Teakettle Junction y The Racetrack, y si quieres aún más tute puedes dejarte caer por el Saline Valley a través del Lippincott Pass. La carretera Lippincott se construyó para dar salida a la mina del mismo nombre, de la que se extraía plata, zinc y plomo. Se clausuró en 1951, y la carretera no se ha cuidado desde entonces. La lluvia ha limpiado mucha tierra, dejando el campo con rocas sueltas e incrustadas en descensos empinados. Es mejor viajar en grupo y estar listo para ayuda mutua cuando se transita por esta sección tan técnica.

Por el Valle y en el Interior de las Minas

En el Saline Valley se extrajo sal y bórax; un teleférico transportaba materiales superando las montañas Inyo hasta el Valle Owens. Nuestro recorrido siguió una profunda y mojada senda rocosa hasta la mina de Cerro Gordo, un pueblo fantasma en proceso de rehabilitación. La bajada a Owens Valley es espectacular, por una ancha carretera de grava. Por el valle de Owens mantienen un contencioso sobre los derechos del agua la ciudad de Los Angeles y los residentes locales. Los Angeles tiene mucho poder económico y mantuvo los derechos durante años, secando los lagos y permitiendo que las tormentas de arena colonizaran la zona.

Si se te hace tarde, no dejes pasar la oportunidad de acampar en Alabama Hills. Refréscate durante la noche, y por la mañana cualquiera que busque retazos de historia puede visitar el Manzanar War Relocation Center. Este monumento histórico rinde homenaje a los japoneses que fueron internados durante la Segunda Guerra Mundial. Es un comienzo sombrío de la jornada, pero las montañas colindantes son un hermoso escenario para la reflexión serena. Pasado el Manzanar, el trayecto hacia Reward Mine cambia de rápido y entretenido a un ascenso pedregoso, hacia una entrada que te permite pilotar durante media milla por el interior de la mina. La Reward Mine fue muy provechosa para los “49ers” (así se llamaron los buscadores de oro que llegaron al norte de California durante la fiebre del oro de 1849), pero hoy no hay que adentrarse mucho más allá. Date la vuelta, porque la mina se estrecha y las piedras son mucho más gordas pasado ese punto.

Un Final con Premio

Estábamos llegando al final de nuestro viaje, pero aún guardábamos ilusión por los petroglifos de Fish Slough y Chidago Canyon. La sección octava de esta ruta es rápida y fácil, pero vete parando de vez en cuando para tomar fotografías. Y asegúrate de haber reservado antes habitación en Benton Hot Springs.

Es un paraíso mágico en medio del desierto, con tiendas de campaña, aspersores de agua tibia y bañeras de aguas termales. Hay un pequeño café a un tiro de piedra para comprarse unas bebidas con las que brindar por un gran final. Ciertamente, fue un estupendo final para esta Backcountry Discovery Route. Nuestro pequeño equipo de viajeros tuvo tiempo de compartir nuestras mejores impresiones de los últimos seis días de aventura.

El Traje de Kris Fant

Battling the heat of the California deserts, Kris wore the Tornado 3 Ladies outfit in silver, complemented with the Dirt 3 Ladies gloves. Underneath, the Airborne Ladies base layer kept her skin dry and helped staying cool instead of overheating.

Inspírate. Lee más.

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